Cabernet: copas para el vino joven

Es un error común el pensar que cualquier copa es apta para degustar un vino. Según los propios expertos, la elección de la copa es imprescindible para disfrutar de la experiencia de beber un buen vino. Tampoco una buena copa quiere decir que sea apropiada para todos los vinos. Por ejemplo, las copas difieren si se toma un vino tinto o un vino blanco ya que la propia temperatura del vino varía de uno a otro. El vino tinto es, además, el más aromático, por lo que precisa de una copa acorde a sus exigencias. La base de la copa es plana y estable.

Las copas Cabernet, especiales para vinos jóvenes, alberga una amplia colección de copas diseñadas para degustar los mejores vinos jóvenes. Ejemplo claro de que con una buena copa y bien servido, estos vinos poco tienen que envidiar a los añejos. N63860

Las copas Cabernet visten la mesa para las mejores galas. Su elegante puesta en escena aporta solidez al brebaje que contiene. Han sido diseñadas minuciosamente para no obviar ninguna de las propiedades del vino. Cuenta también con una amplia superficie angulosa de oxigenación que favorece el desarrollo de los aromas. Por último, la parte superior redondeada contribuye a retener el aroma para su total disfrute por parte del usuario.

Además de la experiencia olfativa, las copas Cabernet también subrayan la indispensable propiedad gustativa del vino gracias al contacto con los labios de un borde cuyo espesor no alcanza más allá de 1.2 milímetros en boca.

Esta colección incluye copas disponibles en tres capacidades -58, 47 y 35 cl- y fabricadas en Kwarx. Desarrollado y patentado por ARC Internacional, es un vidrio caracterizado por una resistencia extraordinaria. Esta propiedad permitirá a tus copas soportar los continuos lavados a los que se somete el menaje de hostelería. Además, cuenta con un brillo permanente y una transparencia absoluta. La finura de su borde hace de él un material indicado para la cata.