Caso de éxito: food trucks

En España hemos acabado captando el concepto y adaptándolo a nuestros usos y costumbres más gourmets. Parece fácil cuando se sirve en el mayor comedor posible: la calle.

Durante los años de la crisis, los negocios se vieron en la necesidad de reinventarse y explotar su creatividad. Muchos emprendedores no pudieron abrir sus locales durante esta época por falta de recursos y buscaron otras alternativas. Una de esas opciones fueron los food trucks o camiones de comida ambulante.

Lo que estos camiones ofrecen es comida “sobre la marcha”, renunciando a gastos de establecimiento, sin perder de vista ni la calidad del producto ni la creatividad.

Erróneamente se han asociado los food trucks a  la comida de baja calidad, aunque tengan su origen en EEUU. Surgieron como una demanda de los comensales por alimentos de calidad y frescos, comer bien y cerca del trabajo.

Las redes sociales han supuesto un impulso de esta tendencia, ya que a través de ellas ha sido posible conocer la ubicación cada día y las promociones de estos puestos de comida itinerante.

Estos negocios pueden estar en un sitio diferente lo que les permite ir de ciudad en ciudad degustando con sus creaciones. Para ello, emplean platos que sean apilables para ahorrar espacio en el vehículo pero, a la vez, les ayuden a realzar la comida que sirven, como las colecciones de Chef and Sommelier.

Los comensales pueden disfrutar de la comida en mesas instaladas frente a la furgoneta, como si de un restaurante al aire libre se tratase, lo que permite utilizar materiales resistentes como la porcelana. Este estilo de comida más informal está muy demandado por los clientes, especialmente cuando hace buen tiempo.

Concepto gourmet

Pepe Food Truck

Pepe Food Truck

Los primeros en sumarse a esta moda fueron los chefs de la alta cocina, como José Andrés que recorría las calles de Washington con el “Pepe Food Truck”.

En España fue el chef Koldo Royo en España, que continúa actualmente recorriendo el país con su cocina sobre ruedas. En el interior de sus camiones que van de un sitio a otro transporta un total de treinta productos como hot dogs, hamburguesas gourmet de excelente calidad, woks de tallarines, kebabs…  En palabras del propio chef: “este modelo de negocio les viene muy bien a los restaurantes con el que llegar al cliente”.

El food truck de La Pickup regentado por Alicia Vicens, venida del restaurante del chef con estrella Michelin Andreu Genestra, y Julián Yukihisa. Su ingrediente más característico es el “porc negre”, raza de cerdo original de Mallorca, con el que elaboran diferentes platos.

En Awita, al mando del chef gaditano Eduardo Pérez, se sirven platos como el mollete de caballa acebichú “con pescado de una conservera de Tarifa aliñado con limones del propio huerto del cocinero, vinagre de la Bodega Gutiérrez Colosia del Puerto de Santa María, rábanos, cebolla, perejil y zanahorias”. El chef reivindica los mejores productos de proximidad para su cocina.

Caravan Made, un proyecto de dos jóvenes chefs que elabora platos de gran calidad en su furgoneta. Algunos de los platos de la carta son su tradicional Ginger Pork o el Llepadits.

Es un modelo de negocio versátil, con muchas posibilidades y que tienen una gran ventaja: pueden estar en un punto distinto cada día.