Cualidades de un buen sumiller

Grand-CepagesUn sumiller no solo es una persona que debe aconsejar y orientar al cliente sobre qué vino escoger en función de la comida, sino que también es el encargado de la gestión de la propia bodega, de la compra, del almacenamiento, de la elaboración de la carta de vinos y de realizar un servicio sobresaliente en otras funciones más allá del vino como son el control de cafés e infusiones, aceites, vinagres, sales y especial de mesa, cartas de aguas, licores y destilados.

El sumiller profesional es multifacético por lo tanto debe ser ordenado y mostrar pasión continuada en lo que hace. Ser sumiller es estar en continua formación. Es necesario asistir a catas, congresos y contar un estudio continuo que permita conocer las nuevas variedades. Es muy importante conocer todo sobre el vino, principalmente su terreno, es decir, la viña de donde proceden, la filosofía del bodeguero. Esta parte es un aspecto fundamental, y muchas veces por la carga de trabajo se deja de lado, pero es muy importante a la hora de poder presentar y defender un vino ante la clientela.

Un sumiller debe saber que el cliente es lo más importante, y por lo tanto tienen que tratar de aconsejarle pero nunca darle lecciones. El cliente va al restaurante paraGrand-Cepages-7 disfrutar de la gastronomía, así como para pasar un rato agradable, por lo que es la función del sumiller que disfrute de su estancia seleccione un vino barato o un vino más caro.

Para facilitar esta función a nuestros comensales, debemos servir el vino a su temperatura adecuada, en función del tipo de vino será diferente, y utilizar copas de cristal lo más finas posible. Un buen ejemplo de copas enológicas profesionales sería la Grands Cepages de Chef & Sommelier, que gracias a su finura de 1,2 mm crea una gran sensación de confort en los labios.

Para el mejor maridaje, no solo es necesario conocer los gustos del cliente, sino también tener una sintonía plena con el cocinero y el bodeguero que nos permita saber descifrar el vino exacto que más puede encajar.

En definitiva, la figura del sumiller es fundamental en el mundo de la hostelería, siendo un reclamo entre la clientela más exclusiva y un aspecto fundamental diferenciador de los restaurantes más reputados.