Cuida a tus clientes con la dieta mediterránea

Convierte a tu restaurante en la primera opción para los consumidores en verano con una carta en la que tenga presencia la cocina mediterránea, cada vez más buscada por los clientes en los establecimientos hosteleros.

 

Durante las vacaciones de verano, los clientes buscan fuera de casa opciones saludables con los que mantener la alimentación equilibrada que se esfuerzan por seguir a lo largo del año.

Cuando hablamos de dieta mediterránea hablamos de comer sano y más que de una tendencia, se trata de una evolución. El deseo de mantener una alimentación saludable se ha apoderado de la mente del consumidor, preocupados por cuidar su propia salud a través de una buena alimentación.

Por ello, incluir cocina mediterránea en tu establecimiento puede convertir la tuya en la primera opción para comer o cenar fuera de casa, porque la cocina mediterránea es una dieta saludable, segura y buena para la salud.

COCINA MEDITERRÁNEA EN VERANO

La cocina mediterránea se basa en la preparación de platos tradicionales basados en alimentos poco procesados y, en la medida de lo posible, elaborados y producidos localmente, lo cual minimiza el impacto medioambiental y optimiza el contenido de nutrientes en los mismos, obteniendo perennes beneficios para el organismo.

El verano es perfecto para disfrutar de la dieta mediterránea porque es la época en la que más variedad de frutas y verduras encontramos y nos acercamos al mar donde podemos disfrutar de pescados y mariscos.

No obstante, la alimentación en verano debe adaptarse a las altas temperaturas y a la disponibilidad de productos de temporada. Hay que tener especial cuidado en la conservación de alimentos frescos y platos preparados. Es fundamental una hidratación completa del organismo para prevenir riesgos de hidratación, incrementando la ingesta de líquido y también de frutas de verduras de temporada.

Por ello, será rentable y beneficioso cuidar a tus clientes con la cocina mediterránea ofreciendo platos en tu carta especialmente saludables en verano.

Verduras y hortalizas en forma de gazpacho, salmorejo, pisto o ensalada; aportan agua, vitaminas, minerales, antioxidantes, fibra e hidratos de carbono. No hay que renunciar al sabor y a la presentación de los platos por esgrimir la cocina mediterránea, si no que es una cocina llena de color con alimentos vegetales como la zanahoria, la calabaza, el melón o las espinacas. No nos olvidemos del aliño siempre con aceite de oliva y de ofrecer una buena selección de fruta de temporada con múltiples beneficios para el organismo.

Frutas de temporada

Puedes adaptar recetas de toda la vida al verano y a la cocina mediterránea, por ejemplo las legumbres en ensalada, y recomendar el consumo de pescados azules.

NUEVA PIRÁMIDE AMBIENTALMENTE SOSTENILE

Las organizaciones alimentarias buscan promulgar el consumo de alimentos sostenibles y sanos a través de una cocina mediterránea que cada vez va tomando más presencia en los establecimientos de todo el mundo. Además, se pretende que la pirámide de productos idóneos para una cocina mediterránea abogue más por la sostenibilidad de los alimentos.

De esta manera, la nueva pirámide propuesta por la Fundación Internacional de la Dieta Mediterránea, propone una alimentación donde primen los productos de temporada y de proximidad, valorando los sistemas de producción respetuosos con el medio ambiente, preservando la cocina y las recetas tradicionales.

Aunque no siempre es posible acceder a los alimentos elaborados u obtenidos de manera sostenible, se pide un esfuerzo extra a la hora de la compra, ya que los establecimientos deben utilizar siempre que puedan alimentos frescos y ricos en nutrientes.

El aceite de oliva, las frutas, las verduras, las hortalizas y los hidratos de carbono como cereales, pan, pasta o arroz; deben formar parte de las dos comidas principales del día. Lácteos, legumbres, olivas, frutos secos, ajos, cebollas e hierbas para condimentar deben ser consumidos una vez al día.

Varias veces a la semana hay que comer pescado, mariscos y moluscos (al menos dos porciones), carne blanca (dos porciones) y de dos a cuatro huevos. La carne roja solamente una vez a la semana. En la cima de la pirámide encontramos los dulces cuyo consumo debe ser esporádico.

La frecuencia y los tipos de alimentos deben ayudarte a confeccionar la carta de verano de tu restaurante, innovar en el recetario y cuidar a tus clientes con una alimentación equilibrada y saludable. La cocina mediterránea es el tipo de alimentación más valorado a nivel mundial, los consumidores lo saben y cada vez la buscan más en sus opciones para comer o cenar fuera de casa.