El servicio del cava y su importancia

Tiene la copa en el servicio del cava una importancia destacada, ya que la calidad del fino cristal y la transparencia absoluta son los requisitos para disfrutar de esta bebida de delicadas virtudes

El de los cavas es uno de los mercados que más dinámicos y prósperos de la viticultura con una producción de 240 millones de botellas al año que llegan a los consumidores de todo el mundo, según los datos del Consejo Regulador del Cava.

En Navidad llega el momento de brindar por la familia, el amor, la salud y el futuro; con el aromático sabor y la finura del cava. Las copas se convierten en las protagonistas de las mesas más elegantes y festivas de los locales de todo el país. Al ser considerada una bebida más estacional que otras, no siempre se le trata con la delicadeza que merece. Vamos a recordar las principales claves para proporcionar un servicio del cava óptimo.

El servicio del cava

Los exhaustivos controles del proceso para la obtención del cava, desde la recolección de las uvas hasta que es consumido, permiten una óptima garantía de calidad del cava que le convierte en una bebida delicada.

La copa

Las copas deben reunir unas condiciones que nos permitan sacar el máximo partido a la cata del cava. Debe ser una copa transparente que nos permita ver perfectamente lo que contiene. Están fabricadas en cristal muy fino para que el contacto con el cava sea una experiencia completa.

Su forma es flauta, es decir, alargada y esbelta para concentrar los aromas y permitir observar el comportamiento de la burbuja. Chef and Sommelier cuenta con las copas de cava Sublym, Grand Cepages, Reveal ‘Up, Cabernet y Sensation Exalt; las cuales además poseen un diseño elegante. Otras como Arom’Up y Open’Up presentan la particularidad de un estrechamiento en la parte superior para favorecer la concentración y evitar la liberación de los aromas.

Copas de cava Chef and Sommelier

Copas de cava Chef and Sommelier

La temperatura del cava

El cava es mejor beberlo frío, pero no congelado. Un cava joven debe servirse a una temperatura entre los 6 y 8ºC y un gran reserva entre los 8 o 9ºC. Es una de las bebidas que más frías se suelen servir, aunque si se sirve demasiado frío puede perder sus propiedades, por lo que se enfría en un cubo con hielo, nunca en el congelador.

La botella

En primer lugar, el sumiller debe presentar la botella al cliente con la etiqueta a la vista y apoyada en el lito, con el que posteriormente la secaremos para abrirla y que no se nos resbale, sin cubrirla.

La botella la colocaremos ligeramente inclinada para abrirla y evitar que la espuma salga disparada. La agarramos por el cuello y estiramos de la cinta que habitualmente está en la base del capuchón y nos permite retirarlo con mayor facilidad. A continuación destensamos el bozal de alambre sin retirarlo del todo para evitar que el corcho salga disparado.

Mientras sujetamos el bozal, colocamos la mano en la base de la botella y la giramos hasta que el corcho cede. Se sirve con las copas ligeramente inclinadas para favorecer la formación de burbujas sin que se cree demasiada espuma y se desborde. La cantidad justa son la mitad de la copa ya que el cava se calentará en la copa alcanzando la temperatura de degustación ideal.

Debe servirse en la mesa en una cubitera con agua y hielo para mantener su temperatura.

Contacta con Chef and Sommelier para informarte sobre la oferta de copas de cava que te ayudará  a equipar tu restaurante para estas fiestas.