Las copas perfectas para tu restaurante en Navidad

La Navidad es época de reuniones y celebraciones. Las personas se impregnan de un espíritu navideño que traspasa las barreras de la simple amistad o cercanía. Es el momento idóneo para que la hostelería también se mueva y acoja a todo ese incremento de la demanda que afecta tanto a mesas como a la capacidad en barra de los restaurantes. Tanto el servicio como el menaje a utilizar deben ser excelentes.

Cuando un cliente pide algo para beber hay una serie de factores que, de alguna manera, se están dando por hecho. Esto es, la calidad y adecuación de la bebida con el vaso que la contiene. La exigencia del cliente está justificada dadas las notables diferencias de las propiedades de la bebida según sea el vaso que hayamos escogido. En algunas más que en otras. Los vinos y el champagne son brebajes en los que no debe permitirse fallar. Y contar con las copas adecuadas es un paso imprescindible. El propio cristal de la copa puede cambiar completamente la percepción de la bebida que contiene.N05318

La importancia estética tampoco lo es todo. Las copas de nuestro restaurante deben ser efectivas y cumplir con una serie de características que las haga resistentes y preparadas para un uso y lavado continuos.

Según la bebida

Con el tiempo, el vino se ha convertido en una ciencia. Los entendidos en la materia son cada vez más abundantes y, por ende, la exigencia también es más alta. A las personas que les gusta beber vino les gusta hacerlo bien.

La tipología del vino también influye en la elección de la copa. Es importante tener copas adecuadas a cualquiera de ellos. A los vinos con más cuerpo –como el tinto- les conviene más una copa con gran tamaño mientras que los más ligeros –blancos y espumosos- cobran protagonismo en copas más pequeñas.

¿Cuál es la razón de la diferencia? Las copas grandes contribuyen a que el vino tinto respire. Copa de vaso y boca ancha para que los aromas que se desprenden se oxigenen. Su tamaño permite llenarlas a una capacidad no superior a un tercio del total para disfrutar una experiencia gustativa y olfativa.SENSATION 16

Por el contrario, las copas para el vino blanco son de menor tamaño debido a que éste se sirve a una temperatura menor. No necesita “calentarse” y, por lo tanto, las copas pequeñas le ayudan a mantener la temperatura ideal durante más tiempo.

Las copas con forma de tulipán también deben ocupar un hueco en tu estantería. Apropiadas para vinos espumosos, champagne y cava. Altas, con cuerpo largo, gran profundidad y pie corto. Su diseño permitirá a las burbujas permanecer más tiempo en la copa. Como resultado, se potencian tanto el sabor como el aroma.

Detalles funcionales

Las copas de colores o con detalles decorativos no aportan nada a la bebida. Incluso, impiden que ésta se pueda disfrutar al 100%. Las copas perfectas son las transparentes, que se pueda ver completamente el líquido que contiene para disfrutarla en todas sus vertientes.N63859

Adquiere aquellas copas que tengan el borde laminado y bien acabado. De esta forma, los clientes sentirán mejor la bebida al tacto con la boca. Por otra parte, dentro de la gama de copas, tanto para vinos tinto como para blancos o espumosos, adquiere las copas que sean ligeramente más grandes. El cliente agradecerá no tener que estar sirviéndose a cada rato.

Hay que tener bien presente de que la adquisición de las copas es una inversión. Las buenas copas aportan elegancia e imagen que sabrá apreciar la clientela. Además, podemos minimizar la inversión sin sacrificar la calidad del producto. Una copa de vidrio resistente nos permitirá despreocuparnos de su lavado en el lavavajillas o posibles rayaduras. Estas ventajas se traducirán en un ahorro en reposición.