Vajilla Òlea: pureza y sencillez

Ya lo dijo el piamontés, Carlo Petrini: “Un gastrónomo, con el tiempo, se hace cada vez más simple. Es en la simplicidad donde está la alta gastronomía”. El fundador del movimiento internacional Slow Food tenía mucha razón en sus palabras. Para muchos grandes de la gastronomía la grandeza suele estar en lo simple, en lo sencillo o en lo puro.

Por ello, hoy os presentamos una corriente en boga para vestir la mesa de tu restaurante, una tendencia que combina sencillez, pureza, cierto minimalismo y clasicismo a la perfección. Para ejemplificarlo de la mejor manera hemos decidido mostrarles la nueva vajilla para restaurantes Oléa, que se caracteriza por su sencillez.

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Está diseñada en blanco, aunque sus piezas poseen cierto brillo que combinan con el mate natural de la porcelana, creando un efecto de calidad que perdura con el tiempo, sin importar los lavados. La porcelana blanca y sus formas redondeadas, simples y clásicas crean una armonía visual que percibe el cliente con solo acercarse a la mesa.

Es un diseño atemporal, que triunfará siempre por encima de cualquier moda pasajera, sencillo y pulcro que concederán mayor protagonismo a sus creaciones culinarias. Los clientes podrán apreciar mejor los platos servidos por el chef, no importa que sea comida tradicional, vanguardista o de fusión. No poseen ningún adorno ni floritura precisamente por eso. El objetivo de todo chef es que la comida sea la protagonista, y no el plato donde fue servida.

La gama de vajilla Oléa incluye seis platos llanos, seis hondos, y tazas y platillo de desayuno en varias medidas, una perfecta para servir el brunch, y otra perfecta para servir el café después de las comidas y cenas.